martes, 15 de junio de 2010

NUEVAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN DE LA TIC´s


NUEVAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN DE LAS TICs

La emergencia y generalización de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) está produciendo un profundo impacto en las organizaciones, debido a lo cual muchas veces se vincula a las TIC el surgimiento de nuevas formas organizativas, ligándose cambio tecnológico y cambio organizativo, y produciéndose una cierta confusión entre ambos conceptos. Por otra parte, el análisis de las nuevas estructuras desde el punto de vista de los parámetros del diseño organizativo resulta insuficiente, particularmente en cuanto a su capacidad para obtener, procesar y situar la información apropiadamente. El objetivo del presente artículo es precisamente estudiar las nuevas formas organizativas desde la perspectiva estructural para contribuir a su clarificación y sistematización, analizando su relación con la eficacia del sistema de información, al objeto de determinar en qué medida el imperativo tecnológico ha contribuido a la emergencia y consolidación de estas nuevas formas de organización.

INTRODUCCIÓN

Desde la revolución industrial, la influencia de las tecnologías sobre la sociedad ha inducido a fuertes debates sobre sus beneficios y los cambios que ésta origina, pero es indudable que el progreso, no obstante de obligarnos a asumir consecuencias inesperadas e incontroladas, es imparable. El cambio técnico asume un ritmo acelerado debido, entre otras razones, a una mayor relación entre organización, la tecnología y el conocimiento, a la globalización de la economía y a la rápida difusión de los avances tecnológicos.
Por otro lado, el surgimiento y el fácil acceso a las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) están produciendo un gran impacto en la sociedad actual, al que no son ajenas las organizaciones. En este sentido Benjamín y Levinson (1993) plantean que la integración de las TIC en la empresa ha sido acompañada de cambios en dos grandes ámbitos: en el modelo de organización externa con el surgimiento de empresas Red, y en la organización interna donde el cambio principal se identifica con el paso de las líneas de mando verticales a la empresa horizontal en sinergia con lo antes expuesto, el objetivo del presente trabajo es realizar una revisión documental con el fin de analizar en qué medida la tecnología ha incidido en el surgimiento de nuevas formas organizativas y cómo pueden las estructuras, basadas en las TIC, constituirse como herramienta estratégica para aprovechar las oportunidades de la economía del conocimiento pasando de un modelo de gerencia vertical, a una de carácter flexible y abierto del tipo horizontal.
A continuación se presenta, en primer lugar, una cronología a criterio de varios autores de cómo las TIC han incidido en la evolución contemporánea de la organización, luego aborda la incidencia de las TIC en las Organizaciones del conocimiento, la Gestión del Conocimiento y la Tecnología, las TIC como herramienta de toma de decisiones, la nueva Estructura Empresarial como un cambio de paradigma, se plantea también una aproximación a la estructura de la Empresa Red y por último se presenta una serie de conclusiones aporte del autor.

LAS TIC Y LA EVOLUCIÓN CONTEMPORÁNEA DE LA ORGANIZACIÓN

Las organizaciones han sufrido cambios importantes y si se quiere rápidos en los últimos años, tomando como punto referencial de partida la era agraria o la sociedad del agro pasando por la transición agroindustrial, luego la denominada sociedad industrial de los años 70 con una primera fase enfocada hacia la demanda y cuyo elemento central era el producto, evolucionando a una segunda fase, propia de los años 80, enfocada al mercado de la oferta cuyo elemento crítico era el cliente, siendo en la década de los 90 donde surge una nueva época conocida como la era de la información o la sociedad del conocimiento enfocada hacia el mercado de la información y cuyo elemento central es el conocimiento, esta cronología se extrae de un boletín anual presentado por la Oficina Central de Estadísticas e Informática de Venezuela (OCEI) en el año 2000, y a criterio de muchos autores, esta última era se mantiene en vigencia e inclusive aún sin desligarse en su totalidad de la industrial. Según Peter Drucker (1993), esta evolución se ha visto impulsada por las nuevas Tecnologías de Información que han permitido incluso a los especialistas de la economía ver como sus hipótesis teóricas se acercan a la realidad al incrementar la información disponible, información que confirma como las empresas se ven en la necesidad imperiosa de reajustar sus estructuras organizacionales pasando de modelos tradicionales jerárquicos orientados al mando vertical propios de la sociedad industrial, a estructuras que tienden cada vez más a la línea de mando horizontal por su eficiencia en el manejo de la información, siendo la tecnología la herramienta fundamental y la información el insumo necesario propios de la sociedad del conocimiento. Así como el teléfono como tecnología de punta en una época marco cambios drásticos dentro de la organización, donde el gerente podía impartir órdenes a distancia tanto a niveles jerárquicos dentro empresa como a unidades geográficamente distantes, hecho este que produjo cambios contundentes en sus estructuras; hoy en día este fenómeno se repite con la incorporación de las TIC (computadoras, las redes de comunicación los sistemas de Información etc.
Por otra parte, a criterio de Galbraith, (1993) el concepto de cambio organizativo se está identificando y relacionando cada vez más con el avance de la economía del conocimiento, pues son las empresas más innovadoras y creadoras de conocimiento las que están permanentemente evolucionando, y más allá de los aspectos mencionados, el debate sobre las nuevas estructuras debe centrarse en la relación entre la creación de capital intelectual y el diseño estructural en la que el concepto clave para las organizaciones es la información, de allí que la estructura debe centrarse en facilitar eficazmente la obtención, procesamiento y aprovechamiento de la información para contribuir a la calidad y el desempeño.
En este orden de ideas Benjamín y Blunt, (1992) afirman en sus estudios que el surgimiento de las Nuevas Configuraciones Organizativas han coincidido y han sido coadyuvadas por el desarrollo de las TIC, a las que se les suele atribuir una función fundamentalmente y un carácter dinamizador de la organización, quedando en su investigación planteada la necesidad de contrastar en qué medida y en qué dirección las TIC afectan los rasgos del diseño organizativo y cómo se ajustan entre sí ambos elementos para dar respuesta a la cuestión crucial del cambio organizativo.
En relación a esta interrogante y tomando como base el trabajo de los autores Benjamín y Blunt, los investigadores Laud y Thies, (1997) concluyen en su trabajo que efectivamente las TIC no sólo contribuyen al cambio, sino que además lo potencian, dándole flexibilidad a la empresa, permitiendo agilizar cambios tanto estructurales como culturales, distribuyendo la información a toda la organización de manera rápida y eficiente; por otro lado, concluyen también en su trabajo que las TIC son capaces de proporcionar sistemas de control y de planificación más integral, que favorecen un análisis global de los datos por parte de una persona en particular o la mayoría de actores que conforman la organización, en definitiva, se trata de proveer la herramienta necesaria para promover la toma de decisiones a cualquier área de la organización.
Según Phillips, (1995) cuando se hace referencia a evolución, de inmediato se tiene que pensar en “cambios”, entonces es allí donde hay que fijar la concentración para identificar de manera clara y precisa qué aspectos de la organización cómo y cuándo se verán afectados por los mismos, tales como:

 La desaparición de algunas rutinas organizativas y con ellas parte del conocimiento acumulado en los procesos asociados a las mismas.
 Cambios en las estructuras tanto administrativas como de gerencia y control.
 Cambios que se reflejaran tanto en la cultura como el clima organizacional, muchos de ellos producto del rechazo por parte del capital humano a explorar nuevas situaciones que le generen incertidumbre.
 Nuevas formas de gestionar la información (recibir, distribuir, almacenar, transformar y transmitir).
 Aprendizaje y adecuación al uso de nuevas tecnologías.
Vemos entonces como evidentemente estos aspectos y condiciones han ido cambiando en las organizaciones, desde la era del agro hasta la actualidad y se aprecia también como la variable tecnología siempre está presente en cada etapa por lo cual se podría concluir una relación muy estrecha entre evolución y tecnología.
Con base a los estudios de algunos investigadores del área revisados en este capítulo, se puede inferir de manera concluyente la relación directa que existe entre la evolución y cambio estructural en las organizaciones producto de la adopción por parte de las mismas de nuevas Tecnologías de información y comunicación, adoptadas inicialmente como herramientas para afrontar nuevas realidades del entorno, lo cual produjo posteriormente en ellas cambios profundos en su diseño estructural, cultura y clima organizacional.

INCIDENCIA DE LAS TIC EN LAS ORGANIZACIONES BASADAS EN EL CONOCIMIENTO

Según Nonaka, (1994) y Nonaka y Takeuchi, (1995). Las TIC evidencian cambios en las organizaciones creando nuevas necesidades, estas nuevas necesidades crean dos vertientes como lo son: los nuevos modos de trabajar, y los nuevos trabajadores; mientras los nuevos modos de trabajar suponen nuevas estructuras empresariales, los nuevos trabajadores necesitan nuevos sistemas educativos. Estas dos vertientes convergen en lo que se conoce como una nueva sociedad de la información y esta sociedad de la información se convierte a través de la experiencia aplicada en la sociedad del conocimiento.
A criterio de Laudon K., Laudon J. (2004) las nuevas Tecnologías y Sistemas de Información implantados en las empresas no sólo las potencian desde el punto de vista comercial, sino que las hace más flexibles a los cambios, elimina sustancialmente la burocracia cuando es bien aplicada, reduce costos operativos, favorece la toma de decisiones a todos los niveles de la estructura, esto siempre y cuando se cree un nivel de instrucción y cultura organizacional adecuada. Lo que sugiere cambios de mentalidad que vienen desde la alta gerencia y pasan por toda la organización venciendo miedos y viejos paradigmas de pérdida de poder que inclusive en la mayoría de los casos saca a los actores de la organización de la zona de confort para pasar nuevamente a la etapa de aprendizaje, lo cual sugiere entonces un plan de formación continuo para todo el personal.
Por otro lado Gibson J., Ivancebich J. (2001), plantea que hoy en día es imposible la acumulación de la información, la responsabilidad de las tomas de decisiones y el manejo de las organizaciones en una sola persona, las cantidades de información que entran y que necesitan ser procesados son cada vez más voluminosos, la competencia es cada vez mayor, la globalización abre nuevos mercados, por lo cual el uso de las TIC es cada vez más imprescindible para cualquier empresa y con ello viene casi a la par un cambio inminente de las estructuras, los procesos y la cultura organizacional lo cual supone nuevos modelos de gerencia y liderazgo, enmarcados en la sociedad del conocimiento como nuevo paradigma de la sociedad actual.
La irrupción de un nuevo escenario socioeconómico, basado principalmente en el cambio y en recursos intangibles como la tecnología, la información y el aprendizaje está configurando una nueva forma de gestionar los negocios al nivel de la organización. La capacidad de la empresa para ser competitiva en este escenario va a estar directamente influenciada por su decisión y habilidad de diseñar los sistemas e incorporar las competencias y aptitudes necesarias para gestionar eficazmente tres variables estratégicas:
En primer lugar, el cambio constante, que introduce elementos de desestabilización en el capital humano motivados principalmente por el temor a perder su posición o estatus; en segundo lugar, el conocimiento que se encuentra diseminado en toda la organización a través de diferentes formas y que necesita ser convertido de manera continua desde su generación a nivel individual hacia niveles más estructurales o relacionales y, en tercer lugar, la actualización del conocimiento, a fin de que las personas puedan enfrentarse a los nuevos perfiles y requisitos profesionales que exige el cambio.
En este ámbito es necesario gestionar los procesos de formación. Pero la adopción de estos sistemas de gestión no será suficiente si la organización no modifica su estructura de forma que permita internalizar estos nuevos procesos y proyectarlos eficazmente. Esta modificación debe estar orientada hacia el concepto de la “extensión”, que implica la integración en redes, el desarrollo de sistemas eficaces de comunicaciones y la adopción de esquemas de gestión a través de equipos de proyectos para compartir la generación de interdependencias y la conectividad entre los agentes implicados, lo que conlleva a tocar aspectos que permitan de algún modo relacionar las nuevas tecnologías con la gestión del conocimiento dentro de la organización, y en este sentido se presentan los siguientes puntos:

LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO Y LAS TECNOLOGÍAS

El conocimiento es algo más que información. Para poder identificar el mismo debemos enjuiciar, valorar, relacionar información, Davenport, (1998). El conocimiento, las capacidades intelectuales de los seres humanos, los valores culturales, las habilidades, la experiencia, inclusive los modelos mentales, pueden convertirse en una potente herramienta que permita ayudar a los seres humanos en todas sus actividades y al mismo tiempo crear valor a la empresa Davenport et al, (1998). Todas las personas de la organización, tienen conocimiento, inteligencia, creatividad y sabiduría y quizás el input clave para dinamizar la misma sea el conocimiento Torquemada, (1996).
A criterio de Selva Domínguez, (1998) la gestión del conocimiento es algo más que una simple manipulación de datos, es el reconocimiento de un activo humano incorporado a las mentes de las personas para convertirlo en un activo empresarial de fácil acceso y posible utilización, por parte de aquellos integrantes del grupo de quienes dependen en mayor medida las decisiones más importantes de la empresa y la tecnología la principal herramienta en la cual apoyarse. Para Ramírez de Francia (1999) los objetivos estratégicos que se pretenden lograr con la gestión del conocimiento son:
 Innovación: búsqueda y modelaje de nuevas ideas.
 Competencia: desarrollando las capacidades y la experiencia de los trabajadores.
 Capacidad de respuesta: Proporcionando a las personas acceso a la información que necesitan en el momento oportuno.
 Productividad: capturando y almacenando otros conocimientos para minimizar la duplicidad de esfuerzos.
Tissen, Ardiesen y Deprez (1998) diferencian dos tipos de Gestión del conocimiento, la operativa y la estratégica. Para Ordóñez de Pablos (1999), la gestión operativa utiliza las tecnologías de la información para organizar y distribuir la información hacia y procedente de los trabajadores. La gestión estratégica es un proceso que relaciona el conocimiento de la empresa con: 1) el diseño de estructuras organizativas; 2) la estrategia empresarial; y 3) el desarrollo de profesionales del conocimiento.
El conocimiento es un recurso y una capacidad. Es un recurso intangible que puede ser tanto individual como organizativo, incluso en ciertos casos, puede llegar a ser un recurso escaso y relevante para la organización. También se puede observar cómo un número elevado de individuos combinan su conocimiento para crear una capacidad organizativa. Según Nonaka y Tackeuchi, (1995) son cuatro los tipos de conocimiento que se pueden identificar en función de la combinación de dos dimensiones, explícito y tácito y social e individual.
No cabe duda que la empresa que quiera poner en marcha una estrategia para controlar y utilizar los recursos cognitivos de sus empleados debe hacer uso de diferentes tecnologías, tanto las basadas en procesos convencionales, algunos de ellos muy de moda actualmente, (intranets, Data Warehouse, software de recursos humanos, etc.) como aquellas que utilizan formas alternativas de programación distintas a la algorítmica convencional.
Aseguran Hendriks y Vriens, (1999), actualmente la Inteligencia Organizacional, y concretamente los Sistemas Basados en el Conocimiento, se pueden convertir en un referente en cuanto al uso de tecnologías que permitan la utilización del conocimiento operativo como un recurso, para que la organización logre importantes ventajas competitivas, especialmente del conocimiento automático y colectivo, aunque en la mayoría de las situaciones sean los otros dos los conocimientos representados. Por ello, debemos destacar el papel que juega o pueden llegar a jugar los Sistemas Basados en Computadoras en la gestión del conocimiento dentro de las organizaciones.

CONCLUSIONES

Nos encontramos en un momento de transición en la dirección de las empresas. Las TIC van a impulsar un cambio profundo del que no deben estar ajenas nuestras empresas, sino todo lo contrario. La empresa que desee renovarse debe llevar a cabo un cambio de mentalidad tanto de los directivos como del resto de los trabajadores, es una renovación cultural total.
Este cambio llevará consigo un cambio en la empresa, que parte del pensamiento estratégico en el que se encuadran las TIC como elemento clave que tiene que ser adecuadamente planificado.
Cambiará la forma de trabajar y también el lugar, habrá mucho trabajo parcial y temporal, y muchos trabajadores podrán trabajar desde sus propias casas.
Habrá una época de transición de los antiguos empleos a los nuevos que pueden crear una desestabilización del mercado laboral, como las que hubo al emigrar los trabajadores de la agricultura a la industria y de ésta a los servicios, a medida que iba avanzando la mecanización.
Las TIC deben impulsar un cambio organizacional total y no sólo un cambio técnico. Es vital que el personal de las empresas protagonice el cambio y venzan su natural resistencia. Deben comprender que el puesto de trabajo se transforma pero no se desaparece, eliminando lo accesorio y alienante en aras de tareas más creativas y motivadoras.
Es esencial para las empresas no quedarse atrás y acometer una renovación desde sus TIC que les permita diseñar los sistemas de información más acorde con sus planteamientos estratégicos para disponer y suministrar de la información adecuada en el momento preciso. Esto lleva consigo, una reestructuración organizativa y una reingeniería de procesos que puede asustar, inicialmente, a las empresas con menos medios o capacidad de evolución pero que les sitúa ante una disyuntiva clásica: Renovarse o morir.
Las empresas se enfrentan a un reto que supera la simple renovación tecnológica. Es un cambio social, económico y cultural que deben empezar a planificar hoy.
El conocimiento y su gestión se están convirtiendo en un recurso y habilidad que tienen la capacidad de crear valor para aquellas empresas que lo utilicen en todas sus extensiones. Los sistemas y las tecnologías de la información no son ajenos a este cambio. Así pues, los sistemas de información que permitan la difusión, no sólo de información para la toma de decisiones, sino de los conocimientos, las capacidades intelectuales de los seres humanos, los valores culturales, las habilidades, la experiencia, inclusive los modelos mentales, pueden convertirse en una potente herramienta que permita ayudar a los seres humanos en todas sus actividades y al mismo tiempo crear valor a la empresa.

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